Desde que la sociedad existe, tal como la conocemos o en cualquiera de las formas que ha ido tomando a lo largo de la historia, el hombre ha intentado encontrar verdades. Algunas se han aceptado. Otras se han ignorado. Y la mayoría siguen siendo debatidas. Pues siendo como es la realidad, apreciable por todos y cada uno, cada uno tiene un punto de vista que le hace ver su verdad y defenderla. Pero quizás lo importante al defender una opinión no sea tanto su grado de veracidad, sino la capacidad de su defensor al expresarse y hacerse entender, su capacidad de convencer. Y aún a riesgo de alentar únicamente a sofistas y retóricos, desde aquí se invita al sano ejercicio de creer y defender en lo que se cree. Pues todas las verdades tienen su lugar en el mundo.