Razón y lenguaje. Todo no es más que la suma de letras ordenadas arbitrariamente para querer transmitir un pensamiento. Con ese pensamiento somos capaces de hacer nacer o renacer grandes ideas, grandes gestas, grandes obras de arte que ya sea por su contenido o por su retórica pueden cautivar al más erudito amante de la belleza. Pues cuando convergen nos pueden hacer vivir lo que jamás llegaremos a tocar, son capaces de ilustrarnos sobre las ideas más absurdas y hacer que todo cobre sentido, como mínimo en la mente de su autor. Coloca tus dedos suavemente en el teclado y deja que fluya de tu mente un arroyo de palabras en movimiento que desemboque en el gran océano de la literatura. O si lo prefieres, alza la vela y navega en tu conciencia a través de frases y párrafos, a través de versos y estrofas, a través de mentes y a través del reflejo que ellas han dejado en ti.
